La presencia de al menos 60 flamencos rosados en la laguna Nichupté destaca la relevancia de este ecosistema para la conservación de la biodiversidad en Cancún, al ofrecer condiciones que favorecen el descanso y la alimentación de estas aves durante sus desplazamientos por la Península de Yucatán y el Caribe.
El avistamiento fue dado a conocer por Óscar Rébora Aguilera, secretario de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo, quien subrayó la importancia de mantener los humedales en condiciones adecuadas para la permanencia temporal de la fauna silvestre.
Nichupté constituye un entorno natural de valor ecológico en medio del crecimiento urbano y turístico de Cancún.
Sus cuerpos de agua poco profundos y sus zonas de manglar forman parte de un sistema que proporciona hábitat y recursos alimenticios para distintas especies, además de contribuir al equilibrio ambiental de la región.
Los flamencos rosados suelen congregarse en humedales, lagunas costeras y superficies con características salinas, donde encuentran organismos que forman parte de su dieta.
Por ello, la conservación de estos espacios resulta fundamental para evitar alteraciones en sus patrones de alimentación y desplazamiento.
La presencia de estas aves también se ha registrado anteriormente en la zona.
Ante el nuevo avistamiento, las autoridades ambientales hicieron un llamado a la ciudadanía y a los visitantes para observar a los ejemplares a distancia, sin intentar alimentarlos, perseguirlos ni acercarse para fotografiarlos.

