El Congreso de Oaxaca aprobó la desaparición de poderes del Ayuntamiento de Juchitán de Zaragoza, luego de la crisis política y de seguridad generada por la detención del presidente municipal, Miguel Sánchez Altamirano.
La medida se aprobó durante una sesión extraordinaria con 35 votos a favor, después de que el gobernador Salomón Jara Cruz solicitara formalmente al Congreso estatal intervenir ante la situación que atraviesa el municipio.
El pasado 23 de septiembre se detubo a Sanchez Altamirano y enfrenta acusaciones por presuntos vínculos con la célula delictiva identificada como “Los Cromos”.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó que solicitó su vinculación a proceso por su probable responsabilidad en delitos como extorsión agravada y contra la seguridad del Estado.
Durante la sesión legislativa, que comenzó alrededor de las 18:30 horas, se registraron posicionamientos encontrados, particularmente por parte de Movimiento Ciudadano. Sin embargo, al concluir el debate, las y los diputados aprobaron la desaparición del Ayuntamiento.
Con esta determinación se abre paso al procedimiento para establecer una nueva conducción temporal de la administración municipal, con el objetivo de mantener la prestación de servicios públicos y la atención a la población.
El gobernador Salomón Jara había planteado que la medida permitiría una transición ordenada y dar certeza a las familias de Juchitán, mientras se mantiene y refuerza la presencia de las corporaciones de seguridad en la zona.
Juchitán de Zaragoza, uno de los municipios de mayor población de Oaxaca, atraviesa así una crisis institucional derivada de la situación jurídica de su alcalde y de las investigaciones relacionadas con presuntas actividades delictivas.

