Primero vino el regaño y, cuando la polémica comenzó a crecer, llegó la disculpa.
El director del IMSS-Bienestar en Veracruz tuvo que cambiar el tono después de las críticas generadas por la manera en que reprendió a médicos pasantes.
El funcionario cuestionó públicamente a los jóvenes médicos, en medio de reclamos relacionados con las condiciones en las que realizan su servicio y la falta de recursos e insumos.
Sus palabras no tardaron en generar reacciones.
Y como al parecer el regaño no salió como estaba planeado, llegó el segundo acto: las disculpas.
El funcionario reconoció que la forma en que se dirigió a los médicos no fue la adecuada y ofreció una disculpa pública.
Así, el episodio terminó convertido en un curioso viaje de ida y vuelta: primero autoridad, después arrepentimiento.
Lo que comenzó con un fuerte llamado de atención terminó con el funcionario bajando el tono y tratando de apagar el incendio que él mismo ayudó a encender.

