La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) advierte que el uso desmedido de teléfonos y tabletas en menores no solo impacta la convivencia familiar, sino que desencadena serios problemas de salud física y mental como estrés, ansiedad, trastornos del sueño y conductas adictivas a las redes sociales.
Puntos clave para proteger su bienestar:
Corresponsabilidad total: La protección digital no recae únicamente en la familia; escuelas, autoridades y empresas tecnológicas deben colaborar activamente para crear entornos seguros.
Menos pantallas, más vida real: Se deben priorizar actividades como el juego, el deporte, el arte y la cultura, fundamentales para reforzar la autoestima, la creatividad y la convivencia social.
Límites en el aula: La CNDH hace un llamado a diseñar políticas públicas que limiten los dispositivos digitales en las escuelas y apuesten por un aprendizaje vivencial y presencial.

