México reforzó la vigilancia en la frontera con Estados Unidos con el despliegue de 800 militares y tecnología especializada para detectar e inhibir drones, ante el uso de estos equipos por parte de traficantes de migrantes.
La estrategia, denominada Operación Águila Alta, se desarrolla en coordinación con autoridades estadounidenses en la zona de Tijuana y San Diego.
Incluye patrullajes terrestres y sistemas antidrones móviles y semifijos con un alcance de hasta tres kilómetros.
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, señaló que hasta ahora no se ha detectado actividad de drones en el lado mexicano ni un aumento en su utilización.
La próxima semana, autoridades de ambos países intercambiarán información sobre los resultados obtenidos y los posibles hallazgos derivados del operativo.

