XCALAK, Q. Roo.– Mientras Cancún, Playa del Carmen, Tulum y otros destinos turísticos reciben millonarias inversiones para contener el sargazo, Xcalak enfrenta prácticamente en solitario una crisis ambiental que amenaza su economía, sus ecosistemas y su futuro.
En esta comunidad del extremo sur de Quintana Roo, el sargazo dejó de ser un problema temporal para convertirse en una emergencia permanente.
Toneladas de la macroalga se acumulan en las playas sin que existan programas suficientes de atención, provocando afectaciones directas a la pesca y al turismo ecológico, las principales fuentes de ingreso de los habitantes.


Pescadores y prestadores de servicios turísticos denuncian que, a diferencia de los grandes polos turísticos del estado, los apoyos gubernamentales llegan de forma limitada o simplemente no llegan.
La limpieza de playas depende en gran medida del esfuerzo comunitario, realizado con recursos escasos y herramientas improvisadas, mientras el sargazo continúa avanzando sobre la costa.


La falta de una estrategia integral también pone en riesgo uno de los ecosistemas más valiosos del Caribe mexicano. Especialistas advierten que la descomposición de la macroalga altera el equilibrio marino y genera presión sobre el arrecife de Xcalak, parte de la barrera coralina mesoamericana.
Para los habitantes, el problema va más allá del sargazo: acusan que el abandono institucional y la concentración de recursos en los destinos más rentables están dejando a Xcalak fuera de las prioridades gubernamentales.
Por Héctor Tenorio / iQ noticias

